Por qué Perú da la comida que da
Perú entra al atlas por tres puertas a la vez: local markets, wild seafood, raw cheese. No es una casualidad del registro — es la estructura del país. Donde hay pasto, hay ganado; donde hay costa, hay lonja; donde hay feria, hay puesto. Las 34 localidades con al menos una ficha dibujan el mapa real de la comida sin procesar, y este terreno explica por qué se concentra donde se concentra.
Cada categoría pesa lo que pesa su red de producción. La carne de pasto exige superficie; la leche cruda, un rebaño registrado y una cadena de frío corta; el queso, maduración; el mercado, productores alrededor. Por eso el atlas nunca es uniforme: la geografía manda y las cifras la siguen. Lo que ves en las barras de la derecha es literalmente el país contado por tipo de fuente.
Y la honestidad de siempre: si pasture eggs aparece floja, no es que falte en Perú — es que falta en el atlas. El mapa crece ficha a ficha, y cada fuente verificada sube el piso de la siguiente.
